FÍSICA CUÁNTICA Y VEDAS

 

La palabra sánscrita Upanishad significa "sentarse a escuchar las enseñanzas de labios de alguien fiable". Los Upanishads son los antiguos textos filosóficos y metafísicos del pensamiento védico de la India

La teoría la física cuántica, también conocida como mecánica ondulatoria, es la rama de la física que estudia el comportamiento de la materia cuando las dimensiones de ésta son tan pequeñas, en torno a 1.000 átomos, que empiezan a notarse efectos como la imposibilidad de conocer con exactitud la posición de una partícula, o su energía, o conocer simultáneamente su posición y velocidad, sin afectar a la propia partícula (descrito según el principio de incertidumbre de Heisenberg). Surgió a lo largo de la primera mitad del siglo XX en respuesta a los problemas que no podían ser resueltos por medio de la física clásica. http://www.cienciapopular.com/ciencia/fisica-cuantica

 

El famoso físico y premio Nobel danés, Laureate Niels Bohr (1885-1962), era un seguidor de los Vedas. Él dijo, “Yo me sumerjo en los Upanishads para hacer preguntas”. Ambos, Bohr y Schrödinger, los fundadores de la Física Cuántica, eran consecuentes con lo que leían en los Vedas.

 

Niels Bohr dio el impulso alrededor del 1900, al explicar por qué los átomos emitían y absorbían radiación electromagnética solo en ciertas frecuencias.

 

El final del nombre del linaje específico se añade al apellido que tienes, así que en nuestro caso sería “Swami Sivananda Saraswati”, pero no lo posponemos al nombre porque sabemos que partimos de esa base. De modo que, por ejemplo, “Swami Sivananda Giri” sería otro linaje distinto al nuestro.

Es muy importante que se cumpla esta “ley” para el crecimiento espiritual. Hay que seguir un linaje, no puedes simplemente atrapar el conocimiento del Yoga en el aire, ya que tienes que transmitir este poder, pasarlo a otros. Igual que un padre o una madre pasan el conocimiento a sus hijos de forma automática, un profesor de Yoga pasa todo su conocimiento a sus discípulos. No se puede simplemente formar un club, sería una especie de blasfemia, o por lo menos una desgracia, eso sí. Además, repartiendo certificados de profesores de Yoga sin estar cualificados.

Así que yo he redactado una carta para mandarla justamente a estos clubs y centros, y para que vosotros, que vais a ser profesores algún día, lo entendáis también:

Últimamente, unos estudiantes serios de Ontario y Barcelona han llevado mi atención al hecho siguiente:

Algunas asociaciones de Yoga han hecho un intento de “formar uniones de profesores de Yoga”. Han convertido el Yoga en un comercio con sus listas de precios y honorarios. Pretendieron ser los únicos  autorizados en sus provincias para juzgar si una persona está cualificada o no para enseñar Yoga. También establecieron criterios y métodos de enseñanza para profesores de Yoga y exámenes calificativos. Hay una tendencia en estas asociaciones a simplificar el Yoga y reducirlo a una mera gimnasia o a ejercicios de estiramientos.

Vosotros mismos os estáis dando cuenta de que este curso de un mes no es nada fácil, de que es muy denso y exige que estéis presentes con todos vuestros sentidos, pero esto no significa nada más que la “punta del iceberg”… Vosotros poco a poco lo vais consiguiendo, metiendo esfuerzo, eso sí, pero no como esa gente que lleva un certificado de “Yoga Unión”, sin contar con que probablemente podría tratarse de una especie de mafia…

¡Es increíble, nunca escuché algo sobre la “Yoga Unión” en la India, no existe, es un invento de la gente de Occidente, son capaces de hacer cosas increíbles, corrompiendo una ciencia milenaria y rebajándola al más bajo nivel, quitándole toda la espiritualidad. Más bien es una “Mafia Unión”, diría yo!

Están enseñando prácticas de concentración y meditación como si fueran procesos mecánicos.

Asociaciones de Yoga versus Yoga En este sentido, me gustaría recordaros que según el sistema antiguo las asociaciones de Yoga no están permitidas, pues Yoga ni es comercio ni arte, pero sí una disciplina espiritual para alcanzar la autorrealización.

Para alcanzar la autorrealización no te hace falta ningún certificado, porque ya lo tienes para hablar en términos comerciales: TÚ eres el Atman, nadie te puede poner el nombre comercial de “Atman”, porque lo llevas dentro desde siempre.

Las asociaciones pueden hacer daño, y desde un punto de vista yóguico no tienen sentido. Como ya hemos dicho, Yoga es una disciplina que ha sido pasada de gurú a discípulo desde tiempos muy antiguos, y es precisamente por eso por lo que un profesor de Yoga debería formar parte de ese linaje y no de una asociación de Yoga. Un profesor que pertenece a un linaje se asemeja al árbol baniano de la siguiente anécdota:

El cuento del árbol baniano y la enredadera: El árbol baniano había crecido durante miles de años en el bosque. Durante la época de lluvia, la enredadera trepaba alrededor de él hasta llegar a un nivel más alto que él mismo. Desde ahí lo estaba mirando y se burlaba de él. “¿Cuánto tiempo llevas tú aquí?”, le preguntó, y el árbol respondió: “Desde hace miles de años”. La enredadera se rió, diciendo: “¡Tú has estado aquí tanto tiempo y yo he crecido en esta época de lluvia y he llegado a ser más alta que tú!”. Y el árbol le contestó: “Tienes razón, eres más alta que yo, y cada año llega una enredadera como tú y me dice lo mismo”.

Claro que hay profesores de yoga muy serios, que siguen a un maestro y “echan raíces”, igual que el árbol baniano del cuento. Pero esos “mafiosos” que forman asociaciones y clubs y emiten certificados como si fuesen perritos calientes son como la enredadera del cuento. Aparecen igual de rápido que desaparecen, arruinando algo muy valioso que ayuda a las personas a encontrarse a sí mismas.

Así que si queréis “formar parte del linaje” no os limitéis a simplemente enseñar asanas y pranayama con un certificado que no vale nada. Practicad mucho para poder conectar con vuestro maestro, de manera que su conocimiento sea también el vuestro algún día.

Es vuestra decisión coger el camino más directo sin llegar nunca o invertir el tiempo necesario para llegar a una meta fructífera y gratificante en todos los sentidos.

Habrá un montón de personas por ahí fuera diciendo que son profesoras de Yoga, pero sin un sólido fundamento y un mínimo de pureza no durarán, igual que la enredadera. Un buscador espiritual de verdad evitará este tipo de profesor.

La parte más difícil de entender  para la gente de Occidente es justamente el papel del gurú o maestro, como era y es la tradición en la India. Prevalece la creencia de que hay que someterse a él como una especie de esclavo. Todo lo contrario: el maestro y el discípulo son uno y el mismo, no existe una relación de superior e inferior en ningún aspecto. Simplemente tienes que conectar con él para que puedas seguir el camino del linaje, dejarte impregnar de su conocimiento para poderlo difundir tú después. Tú solo no eres capaz de avanzar por ese camino, y si lo haces, te convertirás en un monitor de gimnasio.

La necesidad de un linaje gurú-discípulo En Occidente, la gente no entiende la necesidad de un linaje gurú-discípulo. El conocimiento no cae del cielo como la lluvia. Debería venir de un gurú que haya pisado ese camino y alcanzado ese conocimiento. El gurú traspasa su sabiduría al discípulo, igual que el padre pasa su conocimiento al hijo. Es el linaje lo que importa, no el certificado o las asociaciones.

(12:30) En la India hubo diferentes maestros que generaron diferentes escuelas o dharsanas. Y cada uno de ellos tiene su filosofía y sus discípulos, que los siguen por el mismo camino. Entonces, nosotros, que somos seguidores de la sabiduría de Shankaracharya, que sostiene la filosofía non-dualista, lo seguimos en su linaje sin cambiar absolutamente nada.

Hay muchos caminos que llevan a la cima de la montaña, y cada buscador accede de una forma distinta, uno más lento y otro más rápido, y de una dirección distinta, pero una vez llegados arriba, se juntan todos en el mismo punto y todos comparten la misma vista sobre el valle.

Esto significa que al mismo conocimiento se puede acceder por diferentes caminos y en distintas circunstancias.

Karma y la relación gurú-discípulo La relación entre gurú y discípulo no solo se produce durante la vida actual, sino que en muchos casos continúa durante varias vidas.

Cuando yo conocí a mi gurú, supe en el mismo instante que ya lo conocía de vidas anteriores, no es que aparezca en mi vida y después desaparezca. No. Se trata de una relación que “llevas contigo”, y cuando reencarna el gurú tú también te reencarnas y estarás con él de nuevo. Esto se llama linaje, y así te será transmitido el conocimiento.

Con algunos de vosotros tengo una relación cercana y con otros una más distante, está claro, no se puede tener el mismo tipo de relación con cada persona, pero si falta esa especie de “química” no será posible transmitir el conocimiento. Existen swamis “a tiempo completo” que dedican su vida a la comunidad y a la transmisión del conocimiento espiritual adquirido por ellos, y swamis “a tiempo parcial” que no se dedican del todo a esta tarea. Entonces, esta relación que habéis empezado en esta vida no es para un corto plazo, sino que se extiende a vidas futuras.

Hay una relación kármica profunda entre gurú y discípulo que reunirá a los dos de nuevo en futuras reencarnaciones. El aura magnética de un gurú de verdad atrae el alma del discípulo, que tiene afinidad kármica con él, igual que la miel atrae a la abeja: la verdadera naturaleza de la iniciación al Yoga.

Hay muchos ejemplos mencionados en la tradición yóguica donde conocimiento profundo y práctico ha sido transmitido por el gurú de forma inmediata en el momento de la iniciación. El gurú despertaba conocimiento de vidas pasadas que se había quedado dormido en la conciencia del discípulo.

Algunas personas han hecho un cursillo de cuatro semanas y hay voces que dicen que cuatro semanas es muy poco tiempo para aprender una sabiduría milenaria. Me han llegado unas cartas de unas asociaciones españolas de Yoga en las que me piden que no haga certificados para cursos de cuatro semanas, pues ellos impartirían un curso de tres años con certificado para profesor de Yoga… Además, estaría contribuyendo a que muchos profesores se quedasen en paro [se ríe mucho]. Esta es justamente la razón por la que he escrito la carta esta [se ríe una vez más]. El Yoga no se puede poner en relación con el paro.

Hay muchas anécdotas de grandes swamis que probablemente ya conozcáis, sobre Maestro que no recibieron ninguna titulación. No poseían ningún certificado, igual que yo, Swami Sivananda tampoco me dio ningún papel (sí me dio algún tipo de certificado, pero ese no sirve para nada…). Tampoco me daba un curso durante tres años, pero me convirtió en profesor el primer día. Le dije: “Swami, he venido a aprender”, y él me contestó: “No, no, tú eres el maestro”. Así que me hizo profesor a los dieciocho años ¡sin certificado!

El gurú te enseña despertando el conocimiento que llevas dentro de ti, enciende el fuego dormido, ya sea a través de la palabra, de la mirada o cuando te toca. Muchos de los que estáis haciendo el curso de cuatro semanas no adquirís conocimiento durante este periodo. No. Lo estáis despertando despacio, porque en algún momento del pasado ya habéis experimentado eso, en samskaras anteriores. Y en estas cuatro semanas lo estáis encendiendo más.

El fuego está dormido porque está siendo confundido por las innumerables samskaras y por las cenizas de vuestras vidas pasadas. Así que este despertar puede tener lugar en cuatro semanas, cuatro años o cuatrocientos millones de años, y si tenéis este fuego dentro de vosotros y tu maestro elegido lo toca, se despertará al instante.

Este es el linaje de nuestro grupo, al cual no se puede acceder mediante clubs y asociaciones con certificados y profesores en paro… Para nosotros es una verdadera desgracia, un disgusto enorme, es como si estuviesen cortando las raíces de nuestro camino espiritual.

Este fue mi caso. Mi gran maestro, Swami Sivananda, tocó mi frente y acercó todo mi conocimiento de Hatha Yoga de vidas pasadas. Años más tarde, ese conocimiento se convirtió en palabras escritas en mi libro “The complete illustrate book of Yoga” (“El libro de Yoga”).

El gran maestro Swami Vivekananda fue iniciado de forma similar por su maestro Ramakrishna Paramahamsa. Cuando Swami Vivekananda vino a ver a Ramakrishna fue despertado inmediatamente cuando lo tocó. El mismo Jesús no tenía ningún certificado, tampoco era alumno, de hecho despreciaba y juzgaba la falsa doctrina de los fariseos, que eran estudiantes de una institución religiosa establecida. Sus discípulos eran humildes e incultos pescadores del Mar de Galilea, pero les enseñó y ellos lo reconocieron.

Aunque fueron humildes pescadores reconocieron a Jesús, no hace falta ser ilustrado para reconocer la verdad, los convirtió en sus apóstoles, lo siguieron y difundieron su mensaje. Tampoco ellos tenían ningún certificado ni habían hecho ningún curso. Como podéis ver, pasa lo mismo en todas las religiones: el conocimiento se transmite del maestro al discípulo.

Él veía, a través de su aparente estado inculto, a alumnos ‘pólvora’ (que puede encenderse rápidamente). Aunque fueran pescadores, llevaban dentro de sí una fuerza tremenda; cuando conocieron a Jesús, sabían quién era. Lo mismo pasó con Swami Sivananda: mucha gente lo ha conocido, pero solo unos cuantos se daban cuenta de su grandeza, porque veían más allá de la aparente superficialidad.

Para todos aquellos que esperan que la chispa de su vida espiritual se encienda a través del gurú, y considerando lo dicho hasta ahora, certificados y grados universitarios en Yoga no significan nada.

Aquí no damos nada, porque vosotros mismos sois vuestros maestros. Os vais dando cuenta de esta verdad a medida que practicáis y meditáis. Aquí os enseñamos una sabiduría que consiste en la práctica y no tanto en la teoría. Supongamos que estáis preparando un título universitario en Yoga: ¿qué tenéis que hacer para tener éxito? ¿Meditar y asanas todo el día? No. Simplemente escuchar al tutor y escribir una tesis. Y después os darán el título. Ya está.

Aquí es justo al revés: os hacemos VER practicando por las mañanas y por las noches los kriyas, los pranayamas, las asanas, la meditación… Incluso os hacemos cantar, os guste o no…

En esto reside la diferencia: practicar, experimentar y ver con tus propios ojos, en lugar de copiar, memorizar y reproducir.

Moral y Ética son las únicas calificaciones que se reciben en el camino del Yoga.

Esto quiere decir Yamas y Niyama (por un lado, no violencia, veracidad, no robar, moderación, desapego; por el otro, pureza, contento, austeridad, estudio y conciencia constante de la presencia divina). Nadie te podrá detener, y automáticamente atraerás a la gente igual que la flor a la abeja, estarás irradiando una energía especial porque tu mente estará bajo control. Has seguido el camino de la verdad tradicional que te ha pasado tu maestro y por eso la gente acudirá a ti como consecuencia de tu fortaleza espiritual. Con o sin certificado.

Swami Sivananda no tenía ningún certificado, ningún maestro de los mencionados lo tenía. La gente se siente atraída por ellos porque tienen una fuerza espiritual que ellos mismos no tienen.

Un caso curioso es el de San Francisco de Asís: existe una película muy bonita sobre su vida. San Francisco era hijo de un rico comerciante. Sufrió mucho en su búsqueda de la verdad y encontraba muchos obstáculos en su camino. Reunió un pequeño grupo de monjes y después de quemarse el monasterio donde vivían seguían viviendo en la calle, donde les ofrecieron limosnas. Lo mismo pasó con todos los santos, fueran judíos, budistas, cristianos, musulmanes, etc. Hay gente que se ha realizado y por ello atrae a muchas personas, sean del color que sean. Así que si sois capaces de desarrollar lo que lleváis dentro, la gente se acercará a vosotros.

El verdadero conocimiento yóguico solo puede ser impartido por un gurú realizado. La única cualificación que se le pide al discípulo es la práctica de Yama y Niyama, los valores morales y éticos del camino yóguico. Sin Yama y Niyama no habrá Yoga.

No se puede enseñar asanas sin practicar Yama y Niyama (comiendo carne, bebiendo y fumando, por ejemplo), eso sería contradictorio. Claro que nadie os pide que lo hagáis el primer día al 100%, sino poco a poco, pero no se puede ejercer de profesor de Yoga violando los preceptos básicos del Yoga.

Un verdadero discípulo será “encendido” espiritualmente por una mirada o una palabra de su gurú. Un discípulo así es como la pólvora y prenderá fuego con una pequeña chispa.

No obstante, el entrenamiento de un gurú muchas veces es duro y se extenderá por un largo periodo de tiempo para que su cuerpo, su mente y sus emociones se limpien, y para hacer que amanezca su conocimiento espiritual. Una formación de ese carácter no necesariamente es técnica, como ilustra la siguiente historia del libro “Sadhana” de Swami Sivananda:

Yoga no es algo técnico como la ciencia. Hay profesores capaces de “encenderte” simplemente tocándote la primera vez. Pero también hay alumnos “verdes”, igual que la madera, y tardan mucho tiempo en encenderse, y cuando lo hacen no sale nada más que humo. Y cuando finalmente “se secan”, también ellos se encenderán.

Hay una historia que me gustaría contaros en relación con este tema. Había una vez un estudiante muy inteligente que buscó a su gurú para que lo iniciara.“Yo te voy a iniciar, pero antes tienes que hacer lo siguiente: tengo cuatrocientas vacas que tienes que llevar al bosque, y no vuelvas hasta que sean mil”. Hizo como le había ordenado su maestro y volvió cuando tenía mil vacas. Así aprendió la sabiduría del Yoga; además, era un estudiante “pólvora”, es decir, uno que se “enciende muy rápido”. Obviamente, no estuvo paseando por el bosque, sino que criaba y cuidaba las vacas, tarea que le costó varios años. Obrando de esta manera, practicaba Karma Yoga y se purificaba sin la ayuda del maestro. Unos ángeles lo ayudaron y lo iniciaron, y cuando finalmente volvió a su maestro con las mil vacas, este se quedó muy sorprendido al ver la cara de su discípulo. “¿Qué te ha pasado? Veo que te has iluminado ya; ¿cómo lo has hecho? ¡Yo no te he ayudado en absoluto!”.

Con esta historia os quería demostrar que una vez hayas aceptado la palabra de tu maestro y procurado no desviarte de su camino, habrá diferentes maneras de alcanzar el conocimiento, puesto que siempre estás “conectado” con la línea de tu maestro, estás en su frecuencia.

La importancia de ser fiel a tu sadhana y al gurú no se puede subrayar lo suficiente. Ahora, por favor, escuchad la historia de Nilakanta: Un verdadero Brahman es aquel que tiene un deseo por autorrealizarse, que dice la verdad, cuyos pensamientos y palabras van al unísono, y sus palabras con su acción.

Pensamiento, palabra y acción tienen que ir siempre juntos, sea cual sea el Yoga que practiques, y si no cumples con esta ley nunca llegarás a ninguna parte.

Generalmente, lo que hay en el mundo hoy en día es una completa disonancia. Las personas piensan una cosa, dicen otra y actúan de una manera que no tiene que ver con lo dicho. Pensamiento, palabra y acción tienen que estar en concordancia y es entonces cuando uno puede decir de sí mismo que está en el camino de la espiritualidad.

Katama fue un verdadero Brahman que practicaba austeridades. Tenía un discípulo que se llamaba Satchikama y que era un aspirante muy deseoso de alcanzar la autorrealización. Se acercaba a su gurú para aprender. ¿Y qué fue lo que hizo Katama? Le dio cuatrocientas vacas para que se fuera al bosque con ellas, y le ordenó que no volviese hasta que se hubieran multiplicado hasta mil. Satchikama hizo exactamente lo que le habían mandado. ¿Cuál es la situación con la que nos encontramos hoy en día? Un estudiante busca a un maestro, sigue un sadhana por un periodo y después cambia a su maestro y su sadhana al mismo tiempo. ¿Y por qué lo hace? Porque es impaciente, no tiene suficiente paciencia para seguir las instrucciones de su maestro. Hace algo de Kirtan, un poco de Japa y quiere tener Sidis inmediatamente. Dejadme levantar la mano para indicaros que este comportamiento es el equivocado y deciros que aquel que busca Sidis en primer lugar estará muy lejos de llegar a su fin, a su propia autorrealización. El camino de la autorrealización es un camino muy afilado y los Sidis son poderes que pueden convertirse en serios obstáculos a la larga y llevar al aspirante a la ruina.

Aspirantes jóvenes podrán estar tentados de utilizar mal estos poderes ocultos y esta es justamente la razón por la cual hay que ser muy prudente desde el principio. El que está firmemente arraigado en los poderes del Yoga nunca podrá abusar de ellos.

Satchikama demostró mucha paciencia. Se quedó en el bosque hasta que las cuatrocientas vacas se convirtieron en mil. Siguió las instrucciones de su gurú y nunca sintió el deseo de volver a casa. Como recompensa, la madre naturaleza le dio como obsequio la autorrealización. Todas las deidades del bosque acudieron en su ayuda. Su realización brahmica tuvo lugar en el mismo bosque. Cuando volvió con su gurú, este se mostró muy sorprendido y le dijo: “Yo puedo discernir virtudes brahmicas en tu cara. Has demostrado mucha paciencia”. Justamente la paciencia es el requisito primordial para la autorrealización. Un verdadero aspirante debería mantenerse alejado de las ciudades, como si fueran veneno. Tendría que decirse a sí mismo constantemente que es una obligación que le ha sido encomendada; “es mi deber seguir absolutamente las instrucciones de mi gurú y aguardar con paciencia”.

Los secretos y la verdadera naturaleza del sadhana y de la vida espiritual deberían ser aprendidos por una persona que ya haya andado sobre el camino espiritual y progresado de manera considerable. Un aspirante llega muy rápido a la pureza si atiende lo que le dice su gurú. Estos días casi nadie quiere servir a su gurú. Solo lo escuchan cuando habla y nunca trabajan juntos con él de forma armoniosa. En general, ese tipo de conexión, no se da frecuentemente hoy en día (Swami Sivananda). La energía deriva del maestro y no de los cursos. Así que, como podéis ver, la moral de la historia está clara: Yoga es una disciplina que tiene como meta unir el alma individual con el Alma Suprema o Dios.

Como una gota de agua que se disuelve en el océano, ningún curso te ayudará a alcanzar esta meta, pues la energía viene del maestro mismo y no del curso.

Si habéis sacado algún beneficio durante este curso no es por mí o por Swami Sivananda, todo se debe a que el conocimiento ha sido pasado de maestro a maestro, es como el efecto “bola de nieve”. Entonces, si tú eres capaz de establecer la confianza y la fe necesarias con tu maestro, el linaje aparece de forma automática y también tú serás capaz de transmitir la sabiduría del Yoga a tus alumnos de manera correcta. De no ser así, se convertirá en mera gimnasia.

El hecho de unirse en asociaciones de Yoga es una desgracia. Una vez más, tenemos que hacer hincapié en el hecho de que la relación maestro-discípulo es muy importante, y crear asociaciones y simplificar el oficio del Yoga es como prostituir esta ciencia milenaria. El verdadero profesor de Yoga actúa por solidaridad y no por dinero. Por eso, listas de precios y asociaciones equivalen a una bofetada.

No te dejes llevar por tendencias actuales y sigue un linaje de discípulos. Y recuerda: el discípulo no es un seguidor, sino alguien que somete su cuerpo y su mente a una disciplina.

Esta es la diferencia entre un seguidor y un discípulo: ¿cuántos discípulos tenía Jesús? ¿Y cuántos seguidores? Millones. El discípulo disciplina su vida para su salvación, y el seguidor sigue a su maestro para que lo lleve al cielo. “Yo no quiero trabajar, tú tienes que hacer eso por mí, soy demasiado débil. Si quieres, te puedo pagar por el trabajo, pero haz las asanas, los pranayamas, la meditación, etc.”. Y de hecho, hay muchos profesores que hacen justo esto, les ponen el “sello para el cielo”. Jesús tenía muchos seguidores, pero solo unos pocos discípulos, porque ellos sabían quién era, que Él y el Padre son uno y el mismo, y querían llegar al mismo estado aunque fuesen pescadores. Al fin y al cabo, el conocimiento equivale a sentimiento.

Por lo tanto, no te conviertas en seguidor, sino en discípulo.

Yo siempre fui un fiel discípulo de Swami Sivananda y, como sabéis, su prescripción principal es: “Sirve. Ama. Da. Purifica. Medita. Realízate”. Yo siempre sigo sus seis consignas. ¿Queréis saber cómo lo hago? Sirvo a mí mismo, amo a mí mismo y después medito para vosotros… Obviamente, este no es el significado. Vosotros tenéis que servir a los demás, y haciendo así, poco a poco os iréis purificando. Es un servir a la humanidad, podéis ayudar a nivel emocional y mental.

Claro que algunos estaréis pensando ahora que tampoco estaría mal obtener un beneficio de esto, pues tenemos que vivir de algo. Esto es comprensible, pues aquí hay que pagar para todo, mientras que en la India podemos pedir para sobrevivir… Y lo que vosotros pagáis es para mantener este centro, no sacamos beneficio alguno, no tenemos cuenta bancaria individual. Incluso, en ocasiones, tenemos que pedir prestado dinero para poder pagar los gastos. Al fin y al cabo, es una sociedad sin ánimo de lucro, los libros están ahí, podéis verlos si queréis. También Swami Sivananda tenía siempre problemas económicos, pero no les daba importancia.

Puede que no opinéis igual que nosotros, pero mirad a toda esa gente de por ahí que se levanta para ir a trabajar desde muy temprano hasta muy tarde, casi 365 días al año haciendo lo mismo, sin cuestionar nada, y con un total desinterés, tanto sufrimiento para ganar dinero… Pero creo que no saben hacer otra cosa, y tampoco querrán.

Entonces sé un buscador, con o sin certificado si quieres, pero eligiendo el camino correcto.

Luego, en los años 1920, Erwin Schrödinger (1887-1961), físico astro-irlandés, quien ganó el Premio Nobel, desarrolló su famosa ecuación ola que predice cómo funcionan en el tiempo los cambios de la ola en la Mecánica Cuántica. Las funciones ola se usan en Mecánica Cuántica para determinar como se mueven e interactúan las partículas a través del tiempo.

 

En los años 1920, Werner Heisenberg (1901-1976), formula su famoso principio de incertidumbre, que propone que cuando un físico intenta observar una partícula subatómica, el aparato experimental inevitablemente altera la trayectoria de la partícula. Esto, porque se intenta observar algo que es de la misma escala que los protones que se están usando para observarle.

 

Para ser más específicos, para observar algo que es subatómico en escala, se debe usar un aparato que proyecte protones a la partícula observada. Esto debido a que la recepción de los protones en nuestra retina es lo que llamamos visión. Básicamente, para observar algo, debemos hacer rebotar fotones desde ello. 

 

El problema consiste en que los fotones perturban las partículas subatómicas porque son del mismo tamaño. Entonces, no hay modo de observar las partículas subatómicas sin alterar sus trayectorias.

Bohr, Heisenberg y Schrödinger leían con regularidad los textos védicos. Heisenberg dijo: “La Teoría Cuántica no parecerá ridícula a las personas que hayan leído Vedanta”. Vedanta es la conclusión del pensamiento védico.

 

Más allá, Fritjof Capra, cuando fue entrevistado por Renee Weber en el libro El Paradigma Holográfico[1] (pp. 217-218), estableció que Shrödinger, al hablar sobre Heisenberg había dicho:

“Yo tuve muchas conversaciones con Heisenberg. Entonces (c. 1972), yo vivía en Inglaterra, le visite muchas veces en Múnich y le mostré el manuscrito completo, capítulo por capítulo. Él estaba muy interesado y muy abierto; me dijo algo que creo no se conoce públicamente, porque él nunca lo publicó. Cuando él estaba trabajando en teoría cuántica, fue a la India para dar una charla y se alojó como invitado de Tagore. El habló mucho con Tagore sobre la filosofía de la India. Heisenberg me dijo que esas conversaciones le ayudaron mucho en su trabajo con la Física, porque le mostraron que todas estas nuevas ideas en física cuántica de hecho no eran una locura total. Él se dio cuenta, que de hecho una cultura completa apoyaba ideas muy similares. Heisenberg dijo que esto había sido una gran ayuda para él. Niels Bohr tuvo una experiencia similar cuando él fue a China. En consecuencia, Bohr adopto el símbolo Yin-Yang como parte del escudo de armas de su familia cuando fue ordenado caballero, en 1947.

 

Shrödinger escribió en su libro Meine Weltanschit (Mi Visión de la Vida):

 

“Esta vida tuya que estás viviendo no es solamente una parte de esta existencia completa, pero en cierto sentido lo es todo; solo que este todo no está compuesto de modo que se pueda explorar de un solo vistazo. Esto, como lo conocemos, es lo que los brahmanas (hombres sabios o sacerdotes en la tradición Védica) expresan en esa fórmula mística, sagrada,que es en verdad, a la vez, muy simple y clara; “Tat tvam asi”este eres tú. O, de nuevo, en palabras como “Yo soy en el

este y en el oeste; yo soy arriba y abajo; yo soy este mundo entero”. 

 

Esta es una referencia al verso Mukunda de los Upanishads (II 2.2.11), en el que el entendimiento védico de la conexión de las entidades vivientes se presenta para ayudar al practicante de yoga, para que entienda la diferencia entre el cuerpo y la entidad viviente; como la verdadera naturaleza de la entidad viviente se realiza solo en la unión con la Fuente, el Ser Supremo a través de una divina plataforma transcendental de servicio amoroso.

 

Schrödinger, al hablar de un universo en donde las partículas están representadas por funciones de ola, dijo que “la unidad y la continuidad del Vedanta se reflejan en la unidad y continuidad de las olas mecánicas. Esto es consistente por complete con el concepto Vedanta de Todo en Uno.”

 

“Como el cuerpo humano,

Así es el cuerpo cósmico;

Como es la mente humana,

Así es la mente cósmica;

Como es el microcosmos,

Así es el macrocosmos;

Como es el átomo,

Así es el universo”

 

– Upanishads

 

“La multiplicidad es solo aparente. Esta es la doctrina de Los Upanishads. Y no solo de Los Upanishads. La experiencia mística de la unión con Dios regularmente lleva a esta perspectiva, aunque prejuicios muy fuertes permanecen en pie en el mundo occidental (Erwin Schrödinger, ¿Que es la Vida?, p. 129, Cambridge University Press)

 

“No existe una clase de marco con el que podamos encontrar consciencia en plural; esto es simplemente algo que construimos debido a la pluralidad temporal de los individuos, pero es una construcción falsa... La única solución a este conflicto hasta ahora, de algún modo disponible para nosotros reside en la Antigua Sabiduría de Los Upanishads.” (Mi Vida, Mi Visión del Mundo, 1961, capítulo IV)   

 

En su biografía de Schrödinger, Moore escribió: “Su Sistema –o el de Los Upanishads– es consistente y una delicia: la persona y el mundo son uno y ellos son todo... Él rechazó las creencias tradicionales del Occidente (Judaísmo, Cristianismo eIslamismo) no sobre la base de un argumento racional, ni siquiera con una expresión de antipatía emocional, porque el gustaba usar expresiones religiosas y metáforas, sino simplemente por expresar que eran ingenuas.

 

Vedanta y Gnosticismo son creencias que por seguro atraerán a un matemático, a un hijo único brillante, tentado a veces con orgullo intelectual. Estos factores pueden ayudar a explicar porque Schrödinger se volvió un creyente en Vedanta, pero no desvían de la importancia de su creencia como una fundación para su vida y trabajo. Seria simplista sugerir que hay un nexo directo entre sus creencias religiosas y sus descubrimientos en Teoría Física, aun así, la unidad y continuidad del Vedanta están reflejadas en la unidad y continuidad de las olas mecánicas. En 1925, la visión del mundo de la física correspondía a un modelo del universo como una gran máquina compuesta de partículas separables que interactuaban entre sí. Durante los próximos siguientes años, Schrödinger, Heisenberg y sus seguidores crearon un universo basado en la superimposición inseparable de olas de amplitudes probables. Esta nueva visión seria por completo consistente con el concepto Vedanta de Todo enUno.” (Schrödinger: Vida y Pensamiento (Meine Weltansicht), p. 173)  

 

 En el famoso ensayo sobre determinismo y libre albedrío de Schrödinger, él expreso muy claramente el sentido que la consciencia es una unidad, argumentando que “esta visión interna no es nueva... desde los tempranos gran Upanishads, el reconocimiento que “Atman = Brahman” (la persona individual iguala al Omnipresente, la Persona eterna toda envolvente) era en el pensamiento de la India, lejos de ser considerado blasfemia, la representación de la quintaesencia de la visión interior más profunda sobre los acontecimientos del mundo. La lucha de todos los estudiosos en Vedanta consistía en que, después de aprender a pronunciar con sus labios, debían asimilar, con sus mentes, en verdad, el más grande de todos los pensamientos.” 

 

Según Moore, página 125 de su trabajo biográfico, Una Vida de Erwin Schrödinger, Schrödinger encontraba que “Vedanta enseña que la consciencia es singular, todos los acontecimientos se juegan en una consciencia universal y no existe la multiplicidad de personas... Las etapas del desarrollo humano consisten en luchar por Posesión (“Artha”), Conocimiento (“Dharma”), Gratificación (“Kama”) y Libertad(“Moksha”). “Nirvana” es un estado de conocimiento bendito puro. Nada tiene que ver con el ego o su separación, es una ilusión. La meta del ser humano es conservar su“Karma” y desarrollarlo más allá —cuando el ser humano fallece, su “Karma” vive y crea en sí mismo otro conducto.”

Esto demuestra con claridad la firme creencia de Schrödinger en la reencarnación.

 

“No existe una clase de marco con el que podamos encontrar consciencia en plural; esto es simplemente algo que construimos debido a la pluralidad temporal de los individuos, pero es una construcción falsa... La única solución a este conflicto hasta ahora, de algún modo disponible para nosotros reside en la Antigua Sabiduría de Los Upanishads.” (p. 31)  

 

Los Vedas enseñan que nosotros somos más que cuerpos físicos en operación de acuerdo a las leyes de Física y Química. Nosotros, la personalidad consciente eterna (“Atma”) estamos inherentemente conectados con el Todo mayor (“ParamAtma”)y esta conexión inherente eterna es totalmente trascendental a la material. Todas las entidades vivientes (“atmas”), en posesión de libre albedrío, son capaces de ignorar o reconocer esta conexión. Los Vedas nos enseñan como proceder en ambos casos.Cuando actuamos como científicos, observamos hechos, los aceptamos, nos movemos hacia acciones que hacen uso de esas nuevas realizaciones y así obtenemos grandes avances. Del mismo modo, como entidades vivientes, debemos estudiar científicamente el gran trabajo que se evidencia en los libros de los Vedas, para ayudarnos a entender los hechos de este universo y más allá, y nuestro lugar natural ahí. 

 

Schrödinger explícitamente afirmó su convicción que “Vedantic jñana” (Conocimiento védico) representa la única visión de la realidad, una visión por la cual él estaba preparado para ofrecer pruebas empíricas (Klaus K. Klostermaier, BreveIntroducción al Hinduismo, p. 168). 

 

En relación con visiones internas místicas, Schrödinger nos dice: “La multiplicidad es solo aparente. Esta es la doctrina de Los Upanishads, y no solo de Los Upanishads. La experiencia mística de la unión con Dios regularmente lleva a esta visión, a no ser por los fuertes prejuicios que prevalecen en el Occidente.” (Amaury de Reincourt, The Eye of Shiva: Eastern Mysticism and Science, p. 78)!

En el Otoño de 1925, Schrödinger escribió un interesante recuento personal de su filosofía de vida llamado Mein Weltansicht (Mi Visión del Mundo). 

 

Él completó este trabajo en 1960. En el capítulo V de este libro, él ofrece su comprensión del punto de vista básico del Vedanta. Él escribe: “Vedanta enseña que la consciencia es singular, todos los acontecimientos ocurren en una consciencia universal y no hay multiplicidad de individualidades.”

 

Maya (ilusión) es la causa de nuestra errónea identificación con este mundo material. En todas las formas de existencia corporificadas, “atma” (la partícula viviente) es capaz por completo, en cualquier momento, de recuperar esta olvidada, eterna e inherente conexión con “Brahman” o “ParamAtma”, la Suprema Personalidad y Fuente de todas los seres.

 

Schrödinger no creía posible el demostrar la unidad de la consciencia con argumentos lógicos. Uno debería, en cambio, dar un salto imaginario, guiado por la comunión con la naturaleza y la persuasión de las analogías. Él comprendió la eterna naturaleza inmaterial de la persona consciente y como el “Atman” está íntimamente conectado con El Absoluto.